Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cómo invertir en bolsa con poco capital

Para comenzar a invertir en bolsa es muy recomendable comenzar poco a poco, sin urgencias y con el objetivo de ir ganando experiencia y formación. Para no poner en riesgo la salud financiera, lo mejor es empezar con pequeñas inversiones e incluso contar con la ayuda de un asesor financiero y las herramientas digitales adecuadas.

La inversión bursátil es un terreno complejo que requiere de numerosos ingredientes para aspirar a tener éxito. Antes de analizar cuáles son, conviene aclarar que cualquier pequeño ahorrador tiene las puertas abiertas para poder invertir en valores bursátiles.

La bolsa es un lugar en el que a diario confluyen desde los inversores más expertos y acaudalados hasta los más novatos y pequeños. Para todos ellos la bolsa tiene las mismas reglas. Y todos tienen su espacio para poder operar en función de sus posibilidades y de los objetivos que se hayan marcado. Conviene aclarar que se puede comenzar a invertir desde el presupuesto más modesto, sin límite inferior.

Conoce los fondos de inversión de BBVA

Invertir solo el capital del que podamos prescindir

Aunque la cantidad destinada a invertir sea modesta, hay que tener muy presente que no puede tratarse de un capital o dinero que se vaya a necesitar en un futuro cercano. Se recomienda no invertir en bolsa hasta no tener asegurada la cobertura de los gastos corrientes así como la dotación de un fondo de emergencia sobre imprevistos que pudieran surgir. Por tanto, el monto a invertir consistirá de una cantidad que, llegado el caso, podamos permitirnos perder sin causar ningún desequilibrio financiero, o tener la inversión durante un periodo largo.

Lo habitual es que el conocimiento bursátil de un inversor novato sea muy escaso. Debido a este aspecto, se recomienda una cierta inversión en formación específica antes de echar a andar.

¿Cómo formarse para invertir?

La inversión en formación no tiene que ser económica, puede ser de tiempo: Internet es una excelente “universidad” para adquirir conocimientos, ver, oír y compartir experiencias, leer a los expertos, aprender en muchas webs formativas de carácter gratuito, etc.

Las posibilidades para formarse a día de hoy son muy numerosas gracias a los cursos, tanto presenciales como 'online', que existen, a los libros y manuales publicados y a tanta información valiosa que se puede encontrar en internet.

Tanto si se invierte en una cierta formación previa como si no, contar con un respaldo profesional marca la diferencia. En lugar de navegar a ciegas, los clientes de BBVA tienen a su disposición servicios de asesoramiento 100% digital, como BBVA Invest. Desde la propia 'app', respondiendo a unas sencillas preguntas, el usuario recibe en menos de 3 minutos una propuesta de inversión (como fondos) adaptada a su perfil. Esta herramienta permite comenzar a invertir desde tan solo 30 euros y hacer un seguimiento exhaustivo directamente desde la pantalla de inicio, democratizando un asesoramiento que antes estaba reservado a los grandes patrimonios.

'Podcast': Salud financiera: claves para invertir tu dinero con seguridad y rentabilidad

00:00 04:41

Cuestiones a considerar antes de invertir en bolsa

Antes de ponerse manos a la obra hay que tener claras tres cosas. Cuánto se quiere invertir, cuánto tiempo se está dispuesto a mantener la inversión y qué porcentaje de pérdida se está dispuesto a asumir en el caso de que la inversión comenzara a torcerse.

Otro aspecto determinante a la hora de invertir en bolsa, y más aún si se comienza con pequeñas cantidades, es conocer el impacto que van a tener en la rentabilidad las comisiones asociadas a la inversión. Existen varios tipos de comisiones:

  • Comisiones de compra y venta: tienen lugar cada vez que se compra o se vende un valor. Habitualmente suelen rondar entre un 0,20% y un 0,70% sobre el importe de la operación a realizar y depende del intermediario que se haya contratado. Son dos comisiones distintas las que se soportan en las operaciones de compraventa. Por una parte la que se lleva el 'broker' y por otra, la que le corresponde a la Bolsa donde se negocien los valores.
  • Comisiones de custodia de valores: son comisiones que cobra la entidad depositaria por el coste de mantener las acciones en cartera. Según la normativa, las comisiones se calculan sobre el valor efectivo de las acciones. Si el conjunto de los valores pertenece al mercado nacional las comisiones rondan el 0,20% con un mínimo anual de unos 12 euros y si son del mercado internacional, el porcentaje aumenta al 0,25% o más, siendo el mínimo más elevado. No obstante, cada vez más esta comisión está vinculada al nivel de operativa, siendo gratuita en muchos casos cuando el inversor es activo comprando y vendiendo.
  • Comisiones por cobro de dividendos: cada vez que se cobra un dividendo por acciones, la entidad cobra una comisión de un porcentaje, con un mínimo que suele ser ligeramente superior a 1 euro y que varía según el 'broker'.
  • Comisiones por ampliaciones de capital: las comisiones en este caso son similares a las del apartado anterior.

Consejos para empezar a invertir en bolsa

En las primeras inversiones con poco capital es importante hacer un cálculo aproximado de cómo se vería afectado el posible beneficio de una operación por las diferentes comisiones.

Es muy recomendable fijar de antemano una orden de control de pérdidas o 'stoploss', que genera una venta automática, si la cotización de la acción baja de un determinado nivel o precio, lo que nos permite cumplir nuestro objetivo de máxima pérdida asumible y evitar así sorpresas desagradables. Llevar esto a la práctica es sumamente sencillo en el entorno digital de BBVA. El usuario dispone de herramientas para introducir "órdenes complejas" como el 'stop-loss' directamente desde la plataforma. Al introducir su compra, el cliente puede fijar el precio exacto de protección; si la cotización cae a ese nivel, el sistema vende las acciones automáticamente, blindando la inversión sin que el cliente tenga que estar vigilando la pantalla a todas horas.

Así mismo, es aconsejable diversificar la cartera incorporando más de un valor, tanto para no correr un riesgo en único valor, como para no tener que quedarse inmóvil en un valor durante demasiado tiempo si éste baja. A mayor diversificación, mayor reparto del riesgo entre los valores.

Invertir con un horizonte temporal corto implica un mayor riesgo y suele llevar aparejado un comportamiento más agresivo por parte del inversor, por lo que es aconsejable que la inversión se realice a largo o, al menos, a medio plazo.

Por último, hay que dejar claro que en bolsa no conviene prestar atención alguna a los rumores puesto que su procedencia es dudosa y su contenido puede no tener nada que ver con la realidad de lo que vaya a suceder, con el enorme coste que eso puede producir.

Podcast | Caídas en bolsa: cómo evitar el pánico y proteger tus inversiones

00:00 06:09

Preguntas frecuentes sobre cómo invertir en bolsa con poco capital

¿Cuánto dinero se necesita para empezar a invertir en bolsa?

No existe una cantidad mínima universal para invertir en bolsa. Es posible comenzar con poco capital, aunque el importe dependerá del precio de los activos, las condiciones del intermediario financiero y las comisiones. Lo importante es invertir dinero que no se necesite a corto plazo y mantener un fondo de emergencia.

¿Se puede invertir en bolsa con 100 euros?

Sí, es posible invertir 100 euros en bolsa si el intermediario y el producto elegido lo permiten. Algunas plataformas ofrecen acciones fraccionadas, fondos o ETF accesibles con cantidades reducidas. Antes de invertir, conviene revisar las comisiones, ya que pueden representar un porcentaje elevado de una inversión pequeña.

¿En qué invertir con poco dinero si eres principiante?

Entre las alternativas se encuentran las acciones, los fondos de inversión y los fondos cotizados (ETF). Los fondos diversificados permiten repartir el capital entre diferentes activos, aunque también pueden registrar pérdidas. La elección depende del perfil de riesgo, los conocimientos financieros y el horizonte temporal del inversor.

¿Cuáles son los primeros pasos para invertir en bolsa desde cero?

El primer paso es revisar la situación financiera y definir cuánto dinero se puede invertir sin comprometer los gastos habituales. Después, conviene adquirir conocimientos básicos, establecer objetivos, determinar el riesgo asumible y elegir un intermediario autorizado. Es recomendable comenzar con cantidades reducidas y una estrategia a largo plazo.

¿Qué comisiones hay que pagar al invertir pequeñas cantidades?

Las principales comisiones pueden incluir gastos de compraventa, custodia y cambio de divisa, según el intermediario y el producto. Por ejemplo, si una inversión de 100 euros implica 2 euros por comprar y otros 2 por vender, los costes totales equivalen al 4 % del capital inicial. Comparar tarifas resulta especialmente importante al invertir pequeñas cantidades.

¿Cómo elegir un bróker para empezar a invertir en bolsa?

Conviene comprobar que el bróker esté autorizado para prestar servicios de inversión, comparar sus comisiones y revisar los productos disponibles. También es importante valorar la transparencia de la información, la atención al cliente y la facilidad de uso. En España se puede consultar el registro de entidades autorizadas de la CNMV.

¿Qué riesgos tiene invertir en bolsa con poco capital?

Invertir pequeñas cantidades no elimina el riesgo de perder dinero. La cotización de las acciones puede bajar y, en situaciones extremas, una inversión en una empresa puede perder todo su valor. Diversificar, evitar el endeudamiento para invertir y mantener un horizonte temporal adecuado ayuda a gestionar los riesgos, aunque no garantiza beneficios.

¿Es mejor invertir poco dinero cada mes o una cantidad de golpe?

Invertir pequeñas cantidades periódicamente permite crear un hábito de inversión y distribuir las compras en distintos momentos del mercado. Esta estrategia puede reducir la dependencia de un único precio de entrada, aunque no garantiza rentabilidad ni evita pérdidas. Es importante comprobar que las comisiones no reduzcan excesivamente el rendimiento.