Para BBVA, que incluye el agua como una de las cuatro áreas clave en la gestión de riesgos y oportunidades del capital natural, este recurso natural ya no es solo un reto ambiental, también es un factor crítico de competitividad e inversión. Así lo ha afirmado Lourdes Alcarazo, mánager de Sostenibilidad de BBVA, en la mesa redonda 'Agua, turismo y competitividad: desmontando mitos y construyendo futuro' organizada por iambiente y Veolia. En su ponencia ha destacado, además, que el sector financiero juega un papel esencial en materia hídrica.
Gestión del Agua
El Día Mundial del Agua es una jornada impulsada por Naciones Unidas para sensibilizar sobre la importancia del agua como recurso esencial. Se centra en promover su uso sostenible, garantizar el acceso al agua potable y abordar problemas globales como la escasez, la contaminación y la falta de saneamiento.
¡Suscríbete a nuestra 'newsletter' semanal de sostenibilidad!
La desalinización del agua es el proceso mediante el cual se eliminan las sales del agua de mar o salobre para convertirla en agua dulce apta para el consumo humano, la agricultura o la industria. El método más utilizado actualmente es la ósmosis inversa.
¡Suscríbete a nuestra 'newsletter' semanal de sostenibilidad!
Una planta desalinizadora es una instalación que transforma el agua del mar en agua dulce eliminando sus sales y minerales. Para ello utiliza procesos físicos como la ósmosis inversa o la evaporación, que permiten producir agua potable o apta para agricultura e industria.
¡Suscríbete a nuestra 'newsletter' semanal de sostenibilidad!
La huella hídrica es un indicador clave de sostenibilidad que mide el volumen de agua dulce utilizado en las actividades diarias y en la producción de bienes y servicios. Junto con la huella de carbono y la huella ecológica, contribuyen a una gestión más eficiente de este recurso limitado, esencial para combatir el cambio climático.
¡Suscríbete a nuestra 'newsletter' semanal de sostenibilidad!
La escasez de agua es una situación en la que la demanda de agua supera la cantidad disponible durante un periodo determinado o cuando su calidad es insuficiente para su uso. Puede deberse tanto a causas naturales (como la sequía o el cambio climático) como a factores humanos (como la sobreexplotación, la contaminación o una gestión ineficiente de los recursos hídricos).
¡Suscríbete a nuestra 'newsletter' semanal de sostenibilidad!
El pasado 8 de diciembre, BBVA México anunció la finalización de la 2da. edición del Reto Nacional de Sostenibilidad "Juntos por el agua en México". Durante el evento de cierre, los cinco proyectos finalistas, seleccionados en octubre de 2024, presentaron sus avances y progreso. En total, se destinó un financiamiento de siete millones de pesos para impulsar el desarrollo de estas iniciativas.
La sequía puede ser meteorológica, hidrológica o agrícola. Y la falta de precipitaciones depende de causas naturales, pero también del cambio climático provocado por la acción humana. Las consecuencias son claras: pérdidas económicas, destrucción de ecosistemas, migraciones forzosas y problemas de salud.
Las leyes del agua en América Latina y Europa buscan garantizar la protección de sus recursos hídricos. Aunque existen normativas sólidas, la seguridad hídrica también depende del contexto político, social y ambiental de cada país, y de la gestión de los ecosistemas clave.
Ahorrar agua es esencial para combatir la sequía, reducir el estrés hídrico y cuidar el planeta. Adoptar hábitos diarios y mejorar las instalaciones del hogar permite reducir el consumo y rebajar la factura.
¡Suscríbete a nuestra 'newsletter' semanal de sostenibilidad!
La sequía es un fenómeno climático que afecta cada vez a más regiones del planeta. Su frecuencia ha aumentado un 29 % desde el año 2000, impulsada por el cambio climático, con efectos directos sobre el medioambiente, la salud y la economía global.
La contaminación del agua potable provoca más de medio millón de muertes anuales. Una amenaza creciente causada por vertidos urbanos, industriales y emergentes.
El agua es un recurso finito y escaso. Y sin ella, la vida no sería posible. La consumimos para nuestro día a día en hogares y ciudades, en la agricultura o en la industria energética. Los expertos creen primordial generar una cultura del agua apoyada en normas, gestión y tecnología.
El proceso de potabilización convierte el agua en apta para el consumo humano mediante diversas fases de tratamiento. Solo el 0,4% del agua en la Tierra es potable de forma natural, lo que resalta la importancia de este proceso.
Más de 4.000 millones de personas sufren escasez de agua durante al menos una parte del año. El agua no solo es esencial para el consumo humano y el saneamiento, también para la producción de alimentos, la generación de energía o el mantenimiento de la diversidad. Una gestión sostenible implica conservar los recursos hídricos y hacerlos resilientes frente a las consecuencias del cambio climático.
Este es el cuarto año que ambas organizaciones trabajan en conjunto par buscar soluciones en comunidades vulnerables del norte argentino.
El ciclo del agua es el motor de la vida en el planeta y uno de los máximos condicionantes económicos. Activo desde hace unos 3.800 millones de años, su estabilidad se ve amenazada por la aceleración del cambio climático debido a la actividad humana. La necesidad de preservarlo es también una oportunidad para impulsar el desarrollo sostenible, las tecnologías verdes y la economía circular.
El agua virtual es la cantidad de agua utilizada para cultivar, crear o procesar un producto. Ni se ve ni se bebe, pero se usa y se contamina en todas las fases de producción: cultivo, procesamiento, fabricación, transporte o venta. Los ejemplos clarifican: obtener un kilo de tela de algodón requiere 11.000 litros de agua y un kilo de carne, 15.000.
El estrés hídrico, extraer más agua dulce de la disponible, afecta a 25 países y es una amenaza para el desarrollo sostenible, la seguridad alimentaria y los bosques. Aumentar la eficiencia agrícola, mejorar la salud de los humedales y reducir el despilfarro son algunas soluciones.
La siembra de nubes es una técnica que consiste en la dispersión de sustancias químicas, como yoduro de plata, en las nubes para inducir la formación de lluvia o nieve. Aunque se ha utilizado durante décadas, su efectividad y sus posibles impactos ambientales siguen siendo objeto de estudio y discusión.
La seguridad hídrica es la capacidad que tiene una comunidad para disponer de agua –en cantidad suficiente y de buena calidad– para hacer frente a amenazas hidrológicas como inundaciones, sequías, derrumbes o enfermedades. El cambio climático y la destrucción de la biodiversidad influyen cada vez más y solo queda una gestión sostenible del agua.
El uso de agua aumenta, los ríos ven reducido su caudal, los acuíferos se sobreexplotan. El agua sostiene actividades ganaderas, agrícolas, industriales o turísticas. En este escenario, las sequías afectarán cada día más al ser humano. Es el momento de crear una economía circular hídrica. La clave, cómo hacerlo.
Debajo del fregadero, en la cocina de casa, se puede instalar una pequeña planta de purificación de agua por ósmosis inversa que filtra sales, cloro e impurezas. Este sistema de purificación de agua imita la naturaleza y ayuda a fomentar la sostenibilidad del planeta ya que aporta beneficios para la salud por su alto nivel de pureza.
BBVA México, la Universidad Nacional Autónoma de México y el Tecnológico de Monterrey a través del Consorcio de Investigación, Transferencia Tecnológica y Emprendimiento UNAM-TEC lanzan el Segundo Reto Nacional de Sostenibilidad BBVA; a este esfuerzo se suman instituciones como Alsea; Fundación Alsea A.C.; TELMEX; Minsait, una compañía de Indra; Ectagono y The Seas We Love, entre otros aliados. Esta iniciativa busca mediante la sinergia de diversos actores públicos y privados, combatir la problemática socio-ambiental que presenta el estrés hídrico en México.