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Tecnología 30 ene 2020

¿Qué es la intensidad tecnológica?

Cada vez más compañías buscan crecer a través de la creación y adopción de sus propias soluciones tecnológicas. El concepto de intensidad tecnológica (‘tech intensity’ en inglés) es un indicador de la capacidad de innovación de las empresas en un contexto en el que las habilidades y herramientas digitales son necesarias en prácticamente todos los sectores.

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Agricultura, automoción, salud y banca. También comercio, logística y energía. E incluso educación, construcción y turismo. Las tecnologías digitales han llegado a prácticamente todos los sectores. En un contexto en el que empresas de todo el mundo compiten por no quedarse atrás en la adopción de nuevas tecnologías, está ganando popularidad un nuevo concepto: intensidad tecnológica o ‘tech intensity’.

Este término, popularizado recientemente por Microsoft, hace referencia a la capacidad de las empresas de crecer no solo a través de la adopción de tecnología externa, sino a través de la construcción de tecnologías digitales propias. Según la compañía, este concepto puede ser un indicador representativo de la capacidad de innovación de las empresas en el contexto actual y de sus posibilidades de adaptarse a los cambios en el entorno para asegurar su éxito en el futuro.

A Gloria Macías-Lizaso, directora de grandes empresas de Microsoft España, no le cabe duda de que “esta década se definirá por la intensidad tecnológica”. La compañía estadounidense acaba de elaborar un estudio al respecto basado en entrevistas a más de 700 empresas, que pone de manifiesto la relevancia que este nuevo enfoque juega ya en el entorno empresarial. El 73% de las empresas entrevistadas asegura que en la actualidad ya están creando tecnología de su propiedad intelectual y desarrollando nuevas capacidades digitales basadas en tecnologías como la inteligencia artificial, el uso de datos, internet de las cosas, ‘blockchain’ o la realidad mixta. Además, un 75% de las empresas asegura que apostar por la intensidad tecnológica es la forma más efectiva de construir una ventaja competitiva hoy en día.

El estudio refleja de forma clara que, a medida que la década de 2010 deja paso a la de 2020, las organizaciones están dando un paso más allá de la adopción de las últimas aplicaciones tecnológicas “para desarrollar capacidades digitales de su propiedad que les ayuden a impulsar su éxito y ganar ventaja competitiva”, afirmaba la compañía en la publicación de este estudio.

Capital humano

Otra de las conclusiones más interesantes de este estudio, según Macías-Lizaso, es “que la adopción de ‘tech intensity’ sólo será posible si se produce un cambio cultural en las organizaciones que promueva el cambio y la innovación”, afirma. Este nuevo enfoque también será muy relevante a la hora de atraer talento a las organizaciones. Macías-Lizaso explica que, según datos recientes de LinkedIn, el 60% de las ofertas de trabajo para desarrolladores son a día de hoy de compañías que no pertenecen al  sector tecnológico: “Las organizaciones deben generar propiedad intelectual basada en tecnologías innovadoras que les proporcione una auténtica ventaja competitiva. Pero solo podrán crear sus propios productos y servicios tecnológicos si cuentan con una fuerza laboral capacitada para hacerlo”.

En este sentido, Microsoft considera que a medida que la innovación llega a nuevos sectores, todas las compañías deberán convertirse en compañías tecnológicas. En un artículo publicado en LinkedIn, el CEO de Microsoft, Satya Nadella, exponía algunos ejemplos de los resultados de apostar por este enfoque en compañías reconocidas a nivel mundial en distintas industrias. “En un mundo donde cada compañía se comienza a convertir en una compañía digital, vemos ejemplos de organizaciones en cada industria que adoptan su intensidad tecnológica para desarrollarse y maximizar su impacto”, afirmaba. Entre los ejemplos expuestos por el directivo estaba el caso de Repsol, que trata de convertir sus estaciones de servicio en espacios inteligentes y ofrecer una mejor experiencia de cliente. Mediante el internet de las cosas y la nube, los empleados de la compañía pueden conocer en tiempo real y a través de sus dispositivos móviles lo que ocurre en los surtidores, pistas, túneles de lavado o tiendas.

“Las organizaciones deben generar propiedad intelectual basada en tecnologías innovadoras que les proporcione una auténtica ventaja competitiva"

Mientras tanto, Volkswagen aprovecha la tecnología para ofrecer experiencias nuevas y personalizadas en vehículos conectados y el grupo transportista Grab utiliza inteligencia artificial para intentar mejorar la seguridad de los pasajeros. En agricultura, Bühler ha construido su propia solución para identificar toxinas en los granos que puedan dañar el resto de la cosecha.

También destaca en el sector aeronáutico Airbus, ya que adopta la intensidad tecnológica para permitir a sus empleados realizar su trabajo de forma más eficiente y segura. Entre otras innovaciones, ofrece soluciones de realidad mixta que combinan el mundo físico y digital. El objetivo final es permitir a los trabajadores que se encargan del diseño y la fabricación de aviones acceder a información mientras sus manos están ocupadas y manipular hologramas de la misma manera que manejan objetos físicos.

En el sector de banca y finanzas, Macías-Lizaso relaciona la transformación digital con la adopción y el desarrollo de nuevas capacidades tecnológicas, especialmente las relacionadas con la analítica avanzada de datos. “En el entorno actual, las entidades financieras ya no solo aspiran a adoptar la tecnología más avanzada e innovadora, sino que pretenden convertirse en entidades digitales y, para ello, necesitan construir y desarrollar sus propias capacidades digitales”, explica la experta.

En concreto, el uso de algoritmos de inteligencia artificial por parte de las entidades financieras ayuda a tomar mejores decisiones, reducir el riesgo y proporcionar un servicio cada vez más personalizado a los clientes. Esto, según explica, redundará en un mayor crecimiento del negocio y una mayor fidelización de los usuarios. “Es innegable que la tecnología está cambiando la industria financiera, como también lo es que lo único que está cambiando más rápido que la banca son las expectativas de sus clientes. Buscan experiencias digitales rápidas, sin fisuras, envolventes, que satisfagan e incluso anticipen sus necesidades”, concluye Macías-Lizaso.