¿Qué es la energía solar y cómo se produce?
La energía solar es una fuente renovable que aprovecha la radiación del Sol para producir electricidad o calor. Se origina en las reacciones de fusión nuclear que tienen lugar en su núcleo, donde el hidrógeno se transforma en helio y libera energía. Esta radiación puede aprovecharse mediante tecnologías fotovoltaicas, solares térmicas y solares termoeléctricas, entre otras aplicaciones.
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Esa estrella tan cercana y lejana a la vez se originó hace más de 4.500 millones de años. Además, dista de la Tierra aproximadamente 150 millones de kilómetros. Su luz recorre esta distancia en algo más de ocho minutos.
El hidrógeno representa aproximadamente tres cuartas partes de la masa del Sol, cuyo diámetro ronda los 1,39 millones de kilómetros, unas 109 veces el de la Tierra. El resto está compuesto principalmente por helio, además de pequeñas cantidades de otros elementos. La energía solar se genera en el núcleo mediante la fusión nuclear, un proceso en el que los núcleos de hidrógeno se transforman en helio y liberan energía.
La superficie del sol alcanza unos 5.500 grados centígrados y se calcula que su núcleo ronda unos 15 millones de grados.
Se trata de una estrella de tamaño medio (se han localizado algunas hasta 100 veces mayores) y hace posible la vida en el planeta, junto con la abundancia de agua, gracias al proceso químico de la fotosíntesis.
¿Qué tipos de energía solar existen?
La energía solar puede aprovecharse mediante distintas tecnologías, según la forma en que se transforma o utiliza la radiación del Sol. La fotovoltaica genera electricidad directamente; la térmica aprovecha la radiación para producir calor; y la termoeléctrica concentra la radiación para generar calor a alta temperatura y producir electricidad. Por su parte, la energía solar pasiva aprovecha la luz y el calor del Sol mediante el diseño y la orientación de los edificios.
¿Cómo funciona la energía solar térmica?
La energía solar térmica aprovecha la radiación del Sol para generar calor. Para ello, los captadores solares absorben la radiación y calientan un fluido que puede utilizarse para producir agua caliente sanitaria, apoyar la calefacción o cubrir determinadas necesidades térmicas industriales.
La energía solar también permite generar electricidad mediante otras tecnologías. En las centrales solares termoeléctricas, los espejos concentran la radiación para calentar un fluido y producir vapor que acciona una turbina conectada a un generador eléctrico. En cambio, los parques fotovoltaicos convierten directamente la radiación solar en electricidad mediante células semiconductoras, habitualmente fabricadas con silicio.
¿Cómo funciona la energía solar fotovoltaica?
La energía solar fotovoltaica permite generar electricidad directamente a partir de la radiación solar mediante células fabricadas con materiales semiconductores, habitualmente silicio. Cuando la luz incide sobre estas células, se genera una corriente eléctrica que puede utilizarse para abastecer equipos e instalaciones.
Una de las principales ventajas de esta tecnología es su carácter modular: los paneles pueden instalarse en viviendas y edificios para el autoconsumo o agruparse en grandes plantas fotovoltaicas que suministran electricidad a la red. De este modo, la producción solar puede adaptarse a distintas necesidades y escalas, desde una instalación doméstica hasta una central de generación eléctrica.
¿Qué es la energía solar pasiva y cómo se aprovecha?
La energía solar pasiva aprovecha la radiación del Sol mediante el diseño y la orientación de los edificios, sin recurrir a equipos mecánicos o eléctricos para captar y distribuir el calor. Por ejemplo, la orientación de las ventanas, el aislamiento térmico y el uso de materiales que absorben y almacenan calor pueden ayudar a aprovechar la luz natural, calentar los espacios en invierno y reducir la demanda de climatización.
A diferencia de los sistemas solares activos, como los paneles fotovoltaicos o los captadores térmicos, la energía solar pasiva no necesita dispositivos específicos para convertir la radiación en electricidad o calor. Su aprovechamiento depende principalmente de las características arquitectónicas del edificio y de su adaptación al clima.
¿Cómo ha evolucionado la tecnología solar fotovoltaica?
La energía fotovoltaica es la más extendida en grandes instalaciones o huertos solares, y sus paneles transforman directamente la radiación solar en energía eléctrica mediante el efecto fotovoltaico. Fue el físico francés Edmond Becquerel quien lo descubrió en 1839 al percatarse de que una celda de electrodos metálicos producía más electricidad a través de una solución conductora cuando quedaba expuesta a la luz.
En 1883, el científico norteamericano Charles Fritts creó la primera célula fotoeléctrica utilizando el selenio por material semiconductor. Hoy, la industria emplea masivamente el silicio como ingrediente fundamental en el proceso.
Existen ensayos operativos con materiales derivados del carbono en paneles orgánicos, que aportan ventajas como la posibilidad de adaptarlos a superficies irregulares. Esto podría facilitar y abaratar su instalación por ejemplo en entornos urbanos y para usos domésticos.
En 1954, investigadores de Bell Laboratories desarrollaron una de las primeras células solares prácticas de silicio. En 1958, el satélite Vanguard 1 incorporó células fotovoltaicas para alimentar sus sistemas de comunicación, convirtiéndose en uno de los primeros satélites en utilizar energía solar en el espacio.
¿Cuánto cuesta producir electricidad con energía solar?
La expansión de la energía solar fotovoltaica está relacionada, entre otros factores, con la reducción de sus costes de generación. Según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), el coste nivelado medio mundial de la electricidad producida por nuevas plantas solares fotovoltaicas a gran escala se situó en 44 dólares por megavatio hora (MWh) en 2025, el mismo nivel que en 2024. Además, más del 90 % de los proyectos renovables a gran escala puestos en marcha ese año generaron electricidad a un coste inferior al de la alternativa nueva de generación fósil más barata en sus respectivos mercados.
Las plantas fotovoltaicas conectadas a la red inyectan en ella la electricidad que generan. En las instalaciones de autoconsumo, los paneles producen electricidad para cubrir primero las necesidades de la vivienda o empresa. Si la instalación está conectada a la red y genera más energía de la que se consume, los excedentes pueden verterse a la red, según la configuración del sistema. También existen instalaciones aisladas que suministran electricidad en lugares sin conexión a la red, por ejemplo para el bombeo de agua, el riego, la maquinaria o la iluminación.
¿Qué ventajas tiene la energía solar?
- Es renovable: aprovecha la radiación del Sol, una fuente de energía disponible de forma natural.
- Reduce las emisiones durante su funcionamiento: la generación solar produce electricidad sin combustionar combustibles fósiles.
- Disminuye la dependencia energética: permite generar electricidad o calor en el propio lugar de consumo y reducir la necesidad de recurrir a otras fuentes de energía.
- Puede reducir la factura energética: las instalaciones de autoconsumo permiten cubrir parte del consumo eléctrico de una vivienda o empresa, según la producción y los hábitos de consumo.
- Se adapta a distintas necesidades: puede utilizarse para producir electricidad, obtener agua caliente, apoyar la calefacción o abastecer grandes plantas de generación.
- Tiene costes de operación y mantenimiento relativamente bajos: especialmente en las instalaciones fotovoltaicas, que no cuentan con partes móviles en los módulos.
- Puede instalarse en diferentes escalas: desde pequeños sistemas domésticos hasta grandes plantas conectadas a la red eléctrica.
- Favorece la innovación y el desarrollo tecnológico: los avances en materiales, almacenamiento y gestión permiten mejorar las prestaciones y ampliar las aplicaciones de la energía solar.
La superficie del sol alcanza unos 5.500 grados centígrados y se calcula que su núcleo ronda unos 15 millones de grados.
¿Qué países lideran la fabricación de paneles solares?
La fabricación de módulos y componentes fotovoltaicos está muy concentrada en Asia, especialmente en China. Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), los datos de capacidad de producción correspondientes a 2024 sitúan a China en torno al 85 % de la cadena de suministro solar y al 95 % de la fabricación de obleas fotovoltaicas. Esta concentración influye en los costes, la disponibilidad de componentes y la resiliencia de las cadenas de suministro.
China también lideró la expansión de la potencia solar instalada en 2025, con cerca de 370 GW de nueva capacidad fotovoltaica. En el conjunto del mundo, las nuevas instalaciones solares superaron los 600 GW ese año y la potencia fotovoltaica acumulada se situó en torno a los 2.800 GW.
¿Existen coches que funcionen exclusivamente con energía solar?
Uno de los usos más intensos del trío clásico de fuentes fósiles (carbón, petróleo y gas natural) es producir energía térmica como la de los motores de combustión de los vehículos o las calderas. Ese procedimiento, sin embargo, es una de las principales causas de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera, causa directa del calentamiento global. En la Unión Europea, el transporte representó aproximadamente el 31 % de las emisiones de gases de efecto invernadero en 2023, incluidas las emisiones del transporte internacional. Dentro del sector, el transporte por carretera fue responsable del 72,9 % de las emisiones, según la Agencia Europea de Medio Ambiente.
El estímulo al uso de vehículos híbridos (combinación de motor térmico y motor eléctrico) y eléctricos puros (solo motor eléctrico) es un objetivo estratégico de la UE. Según la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles, la venta de híbridos y eléctricos no para de crecer.
Pero investigadores y fabricantes van más allá y trabajan en prototipos de vehículos movidos exclusivamente por energía solar con células fotovoltaicas instaladas en sus superficies. Algunos permiten autonomías de cientos de kilómetros gracias a su ligereza, pero se trata de una línea de investigación muy a futuro, aún está lejos su posible versión comercial.
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Antes de iniciar el proceso, las empresas también pueden realizar una estimación de su ahorro potencial en la sección de soluciones de eficiencia energética para negocios de BBVA, que permite calcular las necesidades de instalación a partir de la dirección y los datos de consumo.